Para el Instituto Mexicano de Profesionales en Envase y Embalaje, existen tres criterios para designar y distinguir los conceptos de envase y embalaje.

El primer criterio considera el Envase como el contenedor de boca angosta para líquidos que se extraen por gravedad, y de boca ancha para granulados, polvos, geles y pastas que se extraen con la ayuda de un utensilio. Por su parte, un Embalaje es un contenedor colectivo que unifica una carga de envases, y tiene como función proteger y unificar el producto durante la etapa de distribución.

El segundo criterio clasifica a los envases en primarios, secundarios y terciarios. El primario es aquel que se encuentra en contacto directo con el producto, el secundario aquel que contiene al primario y finalmente el terciario el que contiene a los dos primeros. Un buen ejemplo de esto es una crema dental, cuyo envase primario es el tubo depresible, el secundario es la caja plegadiza y el terciario es la caja de cartón corrugado que contiene 24 cremas dentales.

El tercer criterio, discutido y resuelto en 1975 por diversos institutos iberoamericanos de envase y embalaje, determinó utilizar la palabra Envase como un genérico que agrupaba los conceptos de envase, empaque y embalaje. Un término cómodo para designar con una sola palabra este concepto global. Así, en inglés es packaging, en francés es emballage, y en español es envase.

Según la norma mexicana NOM-EE-148-1982

Envase. Cualquier recipiente adecuado en contacto con el producto, para protegerlo y conservarlo, facilitando su manejo, transportación, almacenamiento y distribución.

Embalaje. Todo aquello que envuelve, contiene y protege debidamente los productos envasados, que facilita, protege y resiste las operaciones de transporte y manejo, e identifica su contenido.

Fuente: www.elempaque.com